Vicios de la lengua más comunes

Los vicios de la lengua son incorrecciones en general, a través de la sintaxis o del vocabulario, que dificultan el entendimiento de un texto escrito. Los hay también de carácter oral, pero en este artículo nos vamos a referir exclusivamente a la forma escrita, debido a la naturaleza del blog “Cómo escribir bien”. Los vicios de la lengua también son llamados “vicios del lenguaje” o “vicios de dicción”. Todas estas expresiones son equivalentes.

Vicios de la lengua

¿Qué tipos o clases de vicios de la lengua existen?

Los tipos de vicios de la lengua ya los hemos sugerido en la propia definición, unos son de construcción sintáctica… y los demás de léxico (aparte de los orales).

Los vicios de construcción son errores manifiestos en la sintaxis, la concordancia, la conjugación de los verbos, los relativos, el uso de preposiciones, etc. Vamos a ver los más comunes y conocidos:

SOLECISMO: Hace referencia en general a la falta de sintaxis, o al uso incorrecto de expresiones idiomáticas.

  • Cuando faltan o sobran letras, por ejemplo en “dijistes”  (lo correcto es dijiste),  “a grosso modo” (lo correcto es grosso modo)
  • Uso indebido de unas palabras por otras: Habemos más vecinos que autos (lo correcto es “somos“).
  • Dequeísmo, cuando se usa el “de que” incorrectamente; ejemplos:

Dijo de que vendría mañana [el “de” sobra].

Opino de que es imposible olvidarlo [la preposición sobra].

  • Queísmo, cuando se trata del fenómeno contrario, en el que falta la preposición:

No te olvides sacar el perro [falta la preposición “de”, puesto que el verbo la exige].

  • Cosismo, cuando se usa el vocablo “cosa” constantemente en el texto.
  • Verbos comodines, cuando se los usa en exceso: hacer, poder, lograr, etc.
  • Monotonía es la falta de léxico rico y variado en un texto, por pereza o desconocimiento.
  • Pleonasmo, que consiste en el empleo de palabras innecesarias; ejemplos:

Persona humana [sobra “humana”, por definición de persona].

Volar por el aire [sobra “por el aire”, por definición].

Me parece a mí que… [sobra “a mí”, ya que está contenido en el “me” inicial].

El cadáver fue encontrado muerto dentro de su automóvil [sobra “muerto”].

Mas sin embargo [“mas” y “sin embargo” representan lo mismo].

No obstante lo dicho anteriormente, existen excepciones, por ejemplo la frase: ¡Lo vi con mis propios ojos!, que podría considerarse un pleonasmo, las Academias de la Lengua Española la aceptan como una licencia literaria para darle más fuerza a la expresión. Por tanto, los vicios de la lengua son relativos en parte.

  • Anfibología, doble sentido, mala construcción de la oración (cuando no es intencionada):

Me voy a lavar => la oración es correcta, pero da lugar a anfibología, porque tanto puede significar “voy a lavarme” (a mí mismo) como “voy a lavar [“el coche”, por ejemplo].

Pero la anfibología también es una figura retórica usada por los escritores precisamente para dar una sensación de ambigüedad, en ese caso no pertenece a la sección “vicios de la lengua”.

  • Cacofonía, cuando se repiten las mismas sílabas o letras:

La atroz zozobra del barco…

  • Redundancia: repetición innecesaria y errónea, por ejemplo “sube arriba” o “baja abajo”.

BARBARISMO: Se refiere al mal uso del léxico en general. Hay muchos tipos de esta clase de vicios de la lengua:

  • Arcaísmo: uso de términos poco habituales, o casi sin uso:

Depende mucho del lugar: “platicar” está completamente en desuso en España, pero sigue vigente en México. Es un arcaísmo en España, pero no en México. El abuso de arcaísmos en un texto se considera incorrecto.

Algunos otros arcaísmos: conseja (por cuento), asaz (por bastante), yantar (por comer), aguamanil  (hoy inexistente, especie de palangana para limpieza de manos), etc.

  • Extranjerismo, uso de términos propios de lenguas extranjeras:

Barman, best-seller, number one, backup, consulting, etc. Todos ellos tienen equivalentes en español, como camarero ( o mesero en ciertas partes de América), superventas, número uno, copia de seguridad, consultoría, etc.

Otra cosa son aquellos extranjerismos sin equivalente o traducción, como “software” o “jazz”, que simplemente se resaltan con comillas o cursiva, para dar a entender que no son propios de nuestra lengua.

  • Neologismo: son palabras nuevas, generalmente compuestas y poco asentadas. Su abuso también se considera inadecuado. Por ejemplo… dialogismo, gestáltica, resemantización, etc.

Muchos neologismos se utilizan en especialidades científicas, como psicología, físico-química, lingüística, etc. En ese ámbito, su uso es normal y adecuado.

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En fin, este artículo sobre los vicios de la lengua ha sido un resumen apretado y no exhaustivo de los principales errores que cometemos al escribir. Sólo es cuestión de pensar un poco y de tener muy claros los conceptos gramaticales, que iremos desarrollando en distintos artículos.

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Foto recortada de Odin, en Flickr

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