Tramas narrativas: algunas cuestiones básicas

Ya escribí hace poco un artículo sobre la trama narrativa. Hoy profundizaré sobre errores corrientes que no siempre se ponderan adecuadamente. Eso es así porque muchos escritores primerizos no dan la suficiente importancia a la elaboración de las tramas narrativas. Espero que este artículo esclarezca un poco el tema tratado.

Hay que tener en cuenta, en primer lugar, que si un lector sigue leyendo con avidez es porque las tramas narrativas que le seducen en sus lecturas le “obligan”, de algún modo, a seguir leyendo. En el fondo hacen avanzar la acción sobre la que se desarrolla la historia. Es decir, “ocurren cosas”, se producen acontecimientos, giros de la acción… en resumen, se cuenta una historia.

Tramas Narrativas

Así que si no quieres acabar en los depósitos de papel para reciclar, debes tener muy claro desde el principio qué historia quieres contar. A continuación, entre distintas tramas narrativas posibles, elegir una que sea consistente y adecuada para esa historia. No escribas cientos de páginas describiendo personajes y situaciones que no llevan a ningún lado. En tu cabeza, si algo debe ser diáfano desde el principio son las escenas que hacen avanzar la acción. Dicho de otro modo, desarrollar de modo convincente la historia que quieres contar, ni más ni menos.

Tramas narrativas: trucos útiles

Al construir tramas narrativas desde cero, se suelen cometer errores elementales que describo (algunos) a continuación:

  • No cuentes cosas que solo pueden interesarte a ti, a tus familiares y poco más. Intenta siempre ser objetivo y consciente del valor real de tus textos. Por tanto, las tramas narrativas creadas deben ser consistentes, fuertes, eficaces.
  • Otro error muy corriente es comenzar a narrar la historia treinta páginas después. En la revisión que siempre debe hacerse de los propios textos, elimina sin pena esas treinta páginas que son puro relleno y que no cuentan nada. Comienza fuerte para interesar al lector desde el principio.
  • Elimina los prólogos o los epílogos en los que intentas explicar al mundo tu filosofía de vida. Si quieres hacer eso escribe un ensayo, pero no lo hagas en una historia de ficción; el lector notará enseguida que no has elegido bien entre distintas tramas narrativas a considerar. Y, por supuesto, no lo hagas durante la escritura, mientras cuentas la historia. Eso no le interesa al lector, que puede comprar ensayos o ver reportajes en la tele sobre cualquier tema.
  • No intentes describir durante cincuenta páginas un lugar exótico del que estás enamorado. Escribe un libro de viajes en su lugar. Nunca olvides que tu misión es contar una historia, no recrearte en cuestiones anexas no insertas directamente en la historia. El lector siempre espera que a los personajes que han aparecido desde el inicio de la lectura, “les pasen cosas”. Es decir, que les ocurran incidentes, que entren en conflicto con una situación, con otros personajes, etc.

Más trucos para crear tramas narrativas interesantes

  • Detrás de los acontecimientos de la trama siempre hay una razón. Si revisas tu texto y encuentras que algo está insuficientemente explicado, reescríbelo. La información proporcionada al lector siempre debe ser la oportuna en cada momento.
  • Puedes utilizar pistas falsas, acontecimientos que después serán relevantes (o no), pero no lo expliques doscientas páginas después. Eso es marear al lector: con toda seguridad se habrá olvidado de la escena.
  • No incluyas, dentro de las tramas narrativas, sucesos increíbles o poco verosímiles, aunque hayan ocurrido de verdad. Un lector corriente acepta cualquier noticia del periódico, por extraña que sea, pero no acepta tan fácilmente el mismo suceso en una historia de ficción. Por supuesto, la literatura fantástica es más libre en este aspecto.
  • Huye como del demonio del “deus ex machina”. Se conocen con ese término las explicaciones finales sacadas de la manga del autor para intentar explicar algo. Se suele hacer de una manera tan forzada y artificial que el lector se decepciona de inmediato.
  • Rechaza las escenas irrelevantes, las que no contribuyen en nada a la acción. Si no están bien insertadas en la historia narrada, es mejor no incluirlas. Tus tramas narrativas deben contener los elementos precisos que requieran la historia, ni uno más.

Conclusiones finales sobre las tramas narrativas

Podría seguir enumerando errores corrientes en los creadores de ficción, pero no es necesario para la extensión de un artículo corriente. Los puntos anteriores son un pequeño resumen de algunos que son importantes y que deberían ser tenidos siempre en cuenta a la hora de elegir entre distintas tramas narrativas.

Tal vez como conclusión final diría que es muy conveniente planificar cuidadosamente la trama. Esta técnica nos hará incluir de forma consciente y deliberada todo aquello que consideremos importante para el desarrollo consistente de nuestra historia.

Por otro lado, aunque no he hablado de géneros en la narrativa de ficción, los puntos anteriores se aplican a cualquier género y a cualquier obra de imaginación. Sencillamente porque son principios generales y no de detalle sobre géneros narrativos concretos.

Las tramas narrativas dan para muchísimas reflexiones, así que si quieres crear una buena trama tendrás que pensar muy bien cada paso a dar para hilvanar esa historia que te estuvo rondando la cabeza durante un cierto tiempo. No es difícil, pero hay que tener la suficiente paciencia para hacerlo.


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Una respuesta

  1. Nery Santos 4 septiembre, 2016 Reply

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