Ser escritor: claves para principiantes

Eres joven, tienes energía y vocación literaria, y deseas decirle algo al mundo. O te vas a jubilar y vas a disponer de un tiempo que antes no tenías y piensas dedicarlo a lo que siempre aspiraste: a ser escritor. Sean cuales sean las circunstancias vitales de cada uno, siempre habrá un momento y lugar para comenzar una nueva andadura. Y la de ser escritor no es de las más triviales. Exige esfuerzo, dedicación, paciencia, determinación… y algo de talento.

¿Puede aprenderse el oficio de escritor? Naturalmente que sí, como cualquier otro oficio. Pero, ¿dónde se estudia, cómo se aprende? Estas son algunas de las preguntas que me propongo dilucidar en este artículo, es decir… ¡cómo ser escritor sin morir en el intento!

Ser escritor

Veamos, hay quien dice que para ser escritor basta con leer, otros dicen que hay que crear licenciaturas como ya existen en algunos países y estudiar en esos centros; aún otros proponen talleres literarios prácticos de los que hay a cientos, particularmente en España, puesto que son muchos los licenciados en Filología que no tienen otra salida que la enseñanza. Otros, en fin, afirman con rotundidad que no es necesario nada sino escribir sin descanso e ir aprendiendo poco a poco. Puede que todos tengan razón en parte.

Voy a tratar de desbrozar un poco el tortuoso camino y señalar algunas claves de carácter general —en un artículo no puede hacerse de otra forma— para aspirar a ese indeterminado ente que hemos dado en llamar: “ser escritor”. Lo vamos a dividir en varios estadios, los hitos indispensables que hay que recorrer para aspirar a ello. Vamos allá…

Ser escritor: los primeros pasos

1- Lleva siempre tu libreta de escritor a mano y anota todo lo que llame tu atención, todo lo que te motive, todo lo que se te ocurra, todo lo que oigas o veas de interés, cualquier idea… Todo eso se constituirá —casi sin quererlo ni pretenderlo— en “material de escritura”. A lo mejor no todo será aprovechable, pero no importa, con que lo sea una pequeña fracción ya habrá cumplido su cometido para la larga carrera que consiste en llegar a ser escritor y convertirse en autor original.

2- Escribe cada día algo, no importa lo que sea, puede que la anotación de un diario, un poema, un pequeño relato, incluso un microrrelato de un par de líneas. No importa el formato, ni las temáticas, ni si está mejor o peor escrito… lo único que realmente cuenta y conduce a la meta —tal vez soñada durante largo tiempo de ser escritor—, es la práctica constante y paciente. Cada uno lo planificará a su modo y manera, habrá quien reserve media o una hora diarias de su tiempo libre a ese propósito, o habrá quien en cualquier momento del día, tal vez cada dos o tres días, sacará un momento para acometer esa labor. Y si fuera imposible esta práctica, aprovechar los fines de semana, las vacaciones, etc. Sólo la práctica habitual te hará progresar, no lo dudes (a menos que seas un genio, claro).

3- Lee todo lo que puedas. Igual que es necesario escribir diariamente (si es posible), también lo es leer cada día, o por lo menos con la máxima frecuencia. Además, el leer con los ojos de un futuro escritor no es lo mismo que leer como un simple lector. La mente se acostumbra a distinguir y evaluar lo que otros autores hacen para conseguir sus propósitos, para dar a luz sus creaciones. Yo lo he hecho así toda mi vida y aprendí mucho, tanto que me dedico a enseñarlo a otros. De esa atención particular al leer nacen ideas, sugerencias, motivos… que aprovecharemos después.

Y naturalmente, si tratas de ser escritor en serio, con cierta profesionalidad ya desde el inicio, anotarás en tu libreta de escritor (o cualquier artilugio que sirva para tomar notas) todo aquello que te haya llamado la atención, lo que te haya sugerido cualquier lectura: una idea, una palabra, un concepto, una expresión curiosa, cualquier frase interesante, etc. También puedes hacer anotaciones en el propio libro, para cuando lo revises. Para cualquiera que desee ardientemente ser escritor en el futuro un libro no es algo sagrado e intocable (solo lo es para los lectores apasionados). Para alguien que piensa en ser escritor es un material más para llegar a su propósito último, el de expresarse y comunicar aquello que desea.

Ser escritor: comenzando a trabajar el oficio

Vamos a imaginar que eres un principiante “total”, que casi no sabe nada (del oficio, a lo mejor de la vida sabes mucho y ya tienes la mitad del recorrido hecho, para escribir contenidos interesantes). En este supuesto, tienes que dar varios pasos sencillos de forma autodidacta, si así lo deseas:

1- Si eres un principiante “total” es que has leído poco. Lo uno va indefectiblemente unido a lo otro. Y ese es el primer paso indispensable que hay que dar para llegar algún día (tal vez no lejano) para dominar aceptablemente el lenguaje, la escritura. Como anécdota, Miguel Hernández fue un pastor que leía incansablemente mientras apacentaba el rebaño. Llegó a ser uno de los mejores poetas españoles del siglo XX: sirva como ejemplo. Es como el músico que aprende a tocar de oídas: ese aprendizaje no reglado también es válido.

2- Si quieres ser escritor y expresar todos los matices del lenguaje, tendrás que aprender vocabulario. Para ampliar el léxico poco a poco, nada mejor que utilizar otra libreta donde anotarás cada palabra que desconozcas, junto a su definición. Cada tanto, revisarás esa libreta y repasarás (como hacen los estudiantes) si tu memoria ha guardado todo ese nuevo léxico. A mí me dio muy buen resultado este sistema, hace mucho tiempo, sobre todo si construyes (como yo lo hacía) frases con los vocablos, lo que hará que la memoria los guarde con celeridad manifiesta.

3- Para ser escritor de una manera profesional, tendrás que comenzar a dominar la gramática y otros aspectos de la escritura, como la puntuación… puntos, comas, admiraciones, etc. Si te gusta estudiar, por internet tienes cientos de sitios donde hacerlo, como éste por ejemplo. O en esta misma web tienes páginas y artículos donde estudiar  y practicar, por ejemplo aquí.

Si estudiar no es lo tuyo y prefieres la práctica, al leer algo subraya o anota aquello que te parezca curioso e investiga solo sobre ese punto. Se memoriza mucho mejor de esta manera, aunque sea un sistema menos metódico. También puedes hacerte con libros con multitud de ejemplos esclarecedores, que te ayudarán a ir memorizando los contenidos.

Ser escritor: asentando el oficio

Si ya has hecho lo que propuse en los primeros pasos, comienzas a tener un material escrito considerable, a medida que pasan los días y las semanas. Con todo ese material, ya es hora de comenzar a trabajarlo. ¿En qué consiste eso?

1- Mira si realmente has expresado lo que querías, mira si lo has hecho de la forma más directa y sencilla (ya vendrán los tiempos de volver más compleja la expresión).

2- Mira si puedes decirlo de otra manera: construye tus primeras figuras originales: si has escrito, por ejemplo… “esto es muy bonito”, piensa si es posible compararlo con algo que salga de tu imaginación; verbigracia, “esto es más bonito que un campo de amapolas”, o tal vez, subiendo una escalera más, “esto es más bonito que un campo de amapolas bañado por el rocío”. Tal vez un lector se sienta más motivado por la última frase que por la primera. Piensa siempre en el lector.

3- Localiza tus errores a medida que vayas aprendiendo. Al principio puede que te parezca difícil, es normal. Sin embargo, a medida que pasa el tiempo (digamos unos meses) y revisas tus textos, encontrarás que ya puedes aplicar conocimientos recientemente adquiridos. Y eso, paradójicamente, puede llegar a proporcionarte una gran alegría, puesto que es una muestra palpable del progreso realizado.

4- Comienza a elaborar pequeñas historias inventadas, argumentos originales, relatos consistentes, personajes cabales y coherentes, diálogos creíbles… o poemas bien trabajados, no importa.

5- Descubre, en tu camino esplendoroso para ser escritor, qué es lo que quieres escribir realmente, y cómo quieres expresarlo. ¿Es lo tuyo la prosa o el verso? ¿Historias fantásticas o realistas? ¿Cuento o novela, narrativa de ficción o libros reflexivos? Lo normal es querer escribir lo que se desea leer. Es algo natural, intentamos reproducir (mímesis) por escrito lo que nos agrada como lectores. No es extraño que si alguien es muy aficionado a la poesía, quiera hacer poemas, o si es muy aficionado a la novela histórica, que quiera volcarse en esa dirección.


Si sigues todo el camino para ser escritor que he apuntado hasta aquí, tal vez en unos meses puedas estar en disposición de subir un peldaño más, y comenzar a estudiar técnicas más complejas, por ejemplo las que sugiero (para narrativa en este caso) en Técnicas Narrativas Modernas, que podrías adquirir aquí en su edición impresa (2ª edición (aunque aparezca como primera), 204 páginas con múltiples ejemplos nuevos para aplicar los conceptos). Incluso estarás en disposición de apuntarte a algún curso moderno e interactivo de escritura, como el que pienso desarrollar dentro de un tiempo (y que irá mucho más allá que un simple taller de escritura).

Espero haber logrado abrirte el camino, tal vez solo la puerta de entrada, no importa, del modo más elemental posible, si de verdad eres un principiante “total”. Y si no lo eres, espero haberte dado alguna idea, si sigues mi blog habitualmente. Por cierto, algo que se me olvidó decir: hacer una bitácora (incluso a mano, no es preciso que sea un blog), es uno de los modos en que puedes obligarte a escribir con asiduidad. A partir de septiembre/octubre pienso publicar una página para colgar relatos y todo tipo de literatura y/o arte. Subiré de vez en cuando relatos míos y de cuantos quieran publicar en este blog. Nada debe detenernos en nuestro camino, todo es voluntad y determinación. Para ser escritor de verdad no necesitas otra cosa. Bueno, sí… ¡tener algo que contar!, pero, ¿quién no lo tiene?

Foto de Andrea Fernández, en Flickr.

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2 Comments

  1. Humberto Ramírez L. 14 diciembre, 2017 Reply
    • Jose Pimat 18 diciembre, 2017 Reply

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