Revisión de textos: abordaje y puntos cruciales

La revisión de textos es uno de los mayores retos del escritor. “Revisa hasta que te sangren las manos”, decía un conocido escritor norteamericano. Sin llegar a ese paroxismo desmesurado, lo cierto es que en mayor o menor medida, los autores suelen hacer revisiones de sus textos antes de considerarlos válidos para ser editados. ¿Cuáles son los secretos de la revisión de textos? ¿Qué orientaciones generales pueden darse para los autores no versados?

Imaginemos que tenemos ya un borrador aceptable. ¿Cuáles son los siguientes pasos? Por descontado, el objetivo último de la revisión de textos es descubrir hasta la íntima esencia de lo que hemos escrito para refinarlo todo lo posible. Se entiende bien con un símil respecto a la pintura. El lienzo comienza siendo un  boceto antes de acabar en obra maestra (si ese fuera su destino).

Revisión de textos

Por tanto, hay que tomarse lo más en serio posible la revisión de textos, de nuestros propios textos, para intentar perfeccionar al máximo los mismos. Una parte del trabajo del escritor es puramente artesana, según algunos autores el 99%. El otro 1% correspondería a la inspiración, a las musas, a esa parte intuitiva que no podemos negar, pero tampoco mitificar.

Revisión de textos: claves

Hay quien dice que el trabajo del escritor se compone de dos fases fundamentales, bien diferenciadas. La primera sería la del corazón, aquella en la que escribimos todo lo que nos sale de dentro. En la segunda, la de la cabeza, nos preocupamos por el detalle. Veamos algunos de estos detalles (grandes):

1) El punto de vista

¿Has elegido el mejor punto de vista posible? ¿Debería seguir con el punto de vista de este personaje o alternarlo con el de otros personajes importantes? No son cuestiones menores.

2) La voz narrativa

Desde los primeros párrafos el escritor establece contacto con su lector, a través de la voz narradora. ¿Es lo mejor que puedo hacer o tengo alguna alternativa? En la revisión de textos nos preguntamos por todo.

Podemos recordar el inicio de Moby Dick, a modo de ejemplo:

  • —Se llamaba Ismael.
  • —Me llamo Ismael.
  • —Me llaman Ismael.
  • —Me puedes llamar Ismael.

Sin embargo, Melville eligió otro camino:

—Llamadme Ismael.

El comenzar con un imperativo no es nada corriente, pero Melville así lo hizo en esta ocasión.

3) El tema

Desde luego no es necesario saber de qué estamos hablando hasta haberlo hecho. La escritura también es un descubrimiento.

4) Los personajes

¿Me sobra alguno, me falta alguno? Hay que recordar siempre que a veces menos es más.

5) La trama

¿Corresponde al esquema clásico planteamiento – nudo – desenlace o me he liado innecesariamente?

6) El diálogo

Cuanto más conciso, mejor. No tiene por qué parecerse a un diálogo real. Recordad que la literatura es una recreación de la realidad, no necesariamente su reflejo fiel.

Más claves en la revisión de textos

Si solo nos detuviéramos en el gran detalle, tendríamos que fijarnos también en la ambientación, en la que el contexto es todo, o en el ritmo, sin que ello quiera decir que un ritmo lento es necesariamente peor que otro más rápido. O bien en la alternancia armónica de escenas o en el correcto balance de descripciones y diálogos.

Sin embargo, también hay que tener en cuenta que la revisión de textos también significa descender al detalle nimio, a la observación minuciosa. Al fin y al cabo, el escritor es un conjunto de pequeños detalles que va conformando un estilo a lo largo de su carrera. ¿Y por qué no convertir a los pequeños signos de puntuación en personajes con entidad propia?

También es importante usar las mejores herramientas para lograr nuestros propósitos. Si podemos prescindir de los adjetivos y de los adverbios mucho mejor que usarlos mecánicamente. La literatura es una carrera contra los tópicos, de la clase que sean. Si fueras el primero en haber utilizado “llovía a cántaros” podrías estar orgulloso. Pero después de siglos, la expresión perdió todo su encanto inicial y al lector le puede sonar perfectamente a “recurso fácil“.

La lucha contra el tópico es paralela a la búsqueda de la originalidad, que no consiste solamente en nuevos temas o enfoques sino también en el uso formal de la lengua. Puedes contar lo mismo, siempre que lo cuentes de manera distinta.

Conclusiones

Como habrás observado, la revisión de textos es un tema tan amplio que solo da en un artículo para apuntar las claves, sin poder desarrollar nada más con cierto detalle. Lo que es seguro es que una acertada revisión de tu texto puede mejorarlo en un porcentaje variable, que dependerá del cuidado que hayas tenido al elaborar tu primer borrador.

Y como observación final recuerda que el lector quiere tomar parte activa en la lectura. Eso quiere decir que le debes dejar imaginar la escena de vez en cuando. Si algo puede decirse en 100 palabras, ¿por qué utilizar 200? La revisión de textos incluye adelgazar el cuerpo textual hasta dejarlo en su peso ideal.


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2 Comments

  1. Pedro G. 17 enero, 2017 Reply

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