Preescritura: fase previa de la narrativa

La preescritura es la preparación de un texto, sea del tipo que sea. En este caso me referiré a la narrativa y solo a ella. Si quieres tener éxito y hacer un texto decente, tienes que seguir unos pasos previos sí o sí. Y comenzarás por hacerte preguntas, no solo las típicas que enseñan a todo aspirante a periodista: qué, quién, cómo, dónde y por qué. Para mi gusto falta el cuándo (y tal vez alguna otra).

Bien, si comenzamos por el principio te preguntarás qué quieres escribir. No es una pregunta baladí… sobre todo en narrativa. ¿Tienes alguna idea, algo que te ronde la cabeza? Puedes utilizar ideas abstractas, como la soledad, o muy concretas, como un preso en una cárcel. ¿De dónde lo sacas? De la imaginación, sería una buena respuesta, pero puedes acceder a cualquier medio: noticias, curiosidades, actualidad, sucesos, algún descubrimiento científico, palabras, lluvia de ideas… ¿qué importa eso?

Supongamos que ya lo tienes acotado: tal cosa o tal otra. Has dado el primer paso en esa fase previa de la preescritura. A continuación, una pregunta interesante (no está en la lista de los periodistas) es qué finalidad tienes para escribir sobre eso. ¿Quieres ser famoso, que te lea mucha gente, aprender a escribir narrativa, profundizar sobre un tema…? Ojo con lo de “profundizar”. Eso se suele hacer en los ensayos o en los libros de pensamiento, no conviene errar el tiro. Mucho más modesto es decirse: quiero contar una buena historia, no importa si me haré famoso en dos días o si me leerá un millón de personas. No conviene trivializar, pero hay que echar mano del humor para desdramatizar situaciones corrientes.

Preescritura

Bien, si ya has dado con la finalidad que persigues al escribir sobre esto o lo otro, tendrás que preguntarte, antes o después, el cómo. ¿Cómo escribo eso? ¿Utilizo un narrador, varios narradores, qué enfoque le doy, mi protagonista es narrador de la historia, o le pongo un narrador al acecho para que no se desborde? Ya estamos en otra fase de la preescritura, el de decidir aspectos narrativos importantes, que influirán en cómo el texto refleja lo que habíamos pensado sobre la historia a contar.

Preescritura: factores importantes

El género: no es poca cosa.

Si has decidido cómo enfocar la historia, el género suele venir asociado. Puede que te hayas interesado por la Roma de Nerón. Bien, es una idea… pero debes saber dónde te metes. En principio sería novela histórica, pongamos por caso. Pero puedes darle muchos enfoques, eso se suele hacer bastante hoy en día. Si quieres, para dar un ejemplo concreto, ¿por qué no te puedes imaginar una novela negra ambientada en la Roma de Nerón? Es perfectamente factible, pero ya sabes que entonces tendrás que decidirte por novela histórica o novela negra.

Deberás seguir tomando decisiones. Si cargas las tintas sobre el aspecto histórico, tendrás que documentarte mucho, muchísimo. Si, en cambio, piensas que puedes apoyarte en los clichés de la novela negra, entonces con una ambientación correcta y un mucho de imaginación, no necesitarás documentarte demasiado (al menos con el rigor histórico que se presume a cualquier novela histórica que se precie de su “género”).

El comienzo: una decisión fundamental

Otro factor importante en la preescritura es imaginar el comienzo. No es lo mismo comenzar con una descripción larga y pesada que con un diálogo, por ejemplo. Si haces lo primero atraerás el bostezo y tal vez el hastío. No te lo recomiendo. Comienza con una escena de acción. No necesariamente de acción violenta o física. Basta con un diálogo, o un pensamiento, tal vez con la acción (cualquiera) realizada por un personaje.

El protagonista: un dilema en la preescritura

Sí, porque puedes inspirarte en un héroe clásico o en un antihéroe. Claro que entre ambos extremos puedes encontrar todo tipo de caracteres. Eso sí, haz una ficha lo más completa posible. Te ahorrará problemas futuros. No solo por el color del cabello, más bien por la personalidad y el comportamiento. No lo dejes ni un instante solo. Levántate con él y acuéstate con él. Ni no sientes empatía por él, raramente lo hará el lector.

La planificación, la última fase de la preescritura

Si al fin has logrado hacerte con los mandos de tu historia, te faltará un pequeño detalle. Tendrás más posibilidades de lograr una narración coherente si previamente culminas tu preescritura con una buena planificación. Tendrás que imaginar la estructura de tu novela, la extensión de la misma, las escenas principales y un buen número de asuntos añadidos.

Si logras encajar bien el puzle, es posible que tus lectores se sientan reconfortados. No es fácil armar una trama consistente e interesar al público. Suele ser complicado, pero un buen consejo es seguir un buen proceso de preescritura.


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4 Comments

  1. Ana Lasserre 21 junio, 2016 Reply
    • Jose Pimat 22 junio, 2016 Reply
  2. nelson ponce/VFCOURIER 29 junio, 2016 Reply

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