Onomatopeya: un mundo de sonidos desconocido

La onomatopeya es una figura literaria, pero es de uso común en el habla. Es una especie de imitación de los sonidos naturales de la naturaleza. Como figura estilística o retórica es más bien una recreación mediante frases o expresiones de sonidos o sucesos con un particular énfasis. También puede hacer referencia a fenómenos visuales, como el típico “zigzag”.

La onomatopeya es común a todos los idiomas; es fácil de entender: es muy posible que el primitivo lenguaje humano se basara en sonidos apenas articulados (como hacen muchos animales). Es curioso saber que el japonés puede ser el idioma con más matices para expresar onomatopeyas. Así, para el caminar tienen cerca de veinte maneras de expresarlo, que ya son maneras… Hablan del caminar de un bebé, del caminar a rastras, de caminar con la cabeza bajada, etc., todo ello con la onomatopeya correspondiente. Puede que esté relacionado con el hecho de que los japoneses sean uno de los creadores más fructíferos de cómic, o bien por tradición.

Onomatopeya

Ni que decir tiene que en los distintos idiomas varían las onomatopeyas, debido a las particularidades lingüísticas de cada uno. A veces los lingüistas asocian la onomatopeya a la interjección, por ejemplo “ja” (de reír) está referido en el DRAE como una interjección. Las barreras son un tanto difusas.

Por supuesto, el cómic es uno de los mayores difusores de la onomatopeya, que además las crea constantemente o bien las retoca, manifestándolas de mil maneras: las alarga, añade vocales o consonantes, las mezcla con otras, etc. Bien podría decirse que en este mundo gráfico, icónico, funcionan como lo que sería en cine “los efectos de sonido”.

Por otro lado, a veces se relaciona a la onomatopeya con simbolismos fonéticos, por ejemplo la “r” se asocia con el rugir de un motor, la “i” con algo pequeño, la “u” con expresiones de asombro, etc.

La onomatopeya en la lengua castellana

Si hablamos de un lenguaje literario, es posible que el autor busque una asociación semántica para referirse a una acción concreta, por ejemplo el “chisporroteo de la leña al arder” o “el tintineo de una campanilla”, etc.

Sin embargo, lo más común es representar a la onomatopeya como un sonido simple y como una imitación más o menos pura de los sonidos naturales. He aquí una relación de algunas de las más comunes:

Ja, ja, ja: risa.

Ji, ji, ji: risa irónica o por lo bajo.

Jua, jua, jua: risa gruesa, incontenible.

Shhhh: para pedir silencio.

Toc, toc: llamada a una puerta con los nudillos.

Tic, tac: el sonido del reloj.

Ta-ta-ta-ta-ta: onomatopeya clásica para el disparo de una metralleta o ametralladora.

Bang, bang: otra onomatopeya muy abundante en los comics, disparos (de una pistola).

Bla, bla, bla: para representar que se está hablando.

Pío, pío: la típica onomatopeya para los sonidos de los polluelos de cualquier ave.

Guau: sonido del ladrido de un perro.

Beee: el balido de una oveja.

Bip, bip: un sonido agudo, como el de un aparato electrónico.

Brrrr: onomatopeya para expresar frío.

Atchís: para un estornudo.

Bum: un explosión (procedente de la onomatopeya anglosajona boom)

Muac: un beso.

Clic: onomatopeya que puede representar varios sonidos, desde el clic del ratón hasta cualquier sonido metálico procedente de cualquier aparato.

Crac: algo que se ha quebrado (un hueso, una madera, etc.)

Ñam, ñam: onomatopeya que representa la masticación.

Grrr: la onomatopeya clásica del gruñido (puede ser de un perro, de un hombre…)

Plas, plas: aplausos.

Ring, ring: clásico sonido del teléfono.

Los anteriores son solo unos pocos ejemplos, para más información después daré alguna página de referencia… y si no, aquí mismo: Mirad esta página.

La onomatopeya y la sustantivación

Muchas onomatopeyas se sustantivan y de ese modo se utilizan como una palabra más, sometidas a las normas ortográficas y sintácticas del diccionario y la gramática.

Por ejemplo, el tictac de un reloj, el zigzag de un camino, el gluglú al beber, etc… Y formaremos el plural de un modo natural: los tictacs, los zigzags, los glugús, etc.

Últimas consideraciones sobre la onomatopeya

Por último es conveniente decir que la onomatopeya suele ir con signos de admiración, ¡Bum!, ¡Atchís!, etc., aunque dependiendo del contexto no tiene por qué ser así obligatoriamente, pero sí es lo más frecuente en la expresión escrita.

Y pim pam pum este artículo ha finalizado, espero que les haya gustado. ¡Chin, chin!

(La última dicen los entendidos que no es una onomatopeya, que es una palabra entera y perfectamente adaptada (se escribiría chinchín), pero a mí me recuerda mucho al chocar de las copas de champán y a los brindis, qué quieren que les diga). Brindo porque este texto les haya interesado.


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